El rey de los montaditos, el Piripi de Antonio Romero

El rey de los montaditos, el Piripi de Antonio Romero

Si eres de Sevilla desde luego no hará falta explicarte qué es Antonio Romero, sin embargo, toda la historia que hay detrás de esta famosa bodeguita es algo que muy poca gente sabe. Antonio Romero, fundador de esta archifamosa entidad, dejó la escuela con tan solo 12 años para ayudar a su padre en un bar de la calle Jovellanos, ahí nació un gran mito de la cultura gastronómica. Más adelante su hermano y él crearon una taberna en la calle Harinas, pero, tanto roce hizo herida, y finalmente cada uno tomó caminos por separado.

Y así es como, Antonio Romero, se fue con la música a otra parte y creó en 1994 la primera bodeguita Antonio Romero, la cual está situada en la calle Antonia Díaz, en pleno Arenal. Más adelante, este proyecto se expandió y creó dos locales más, Bodeguita Gamazo, que se encuentra en la calle con su mismo nombre, y Bodeguita Reyes Antonio Romero, en la misma calle que la primera bodeguita que abrió.
A día de hoy, la encargada de cocina es la mujer del fundador, María José, una persona encantadora la cual nos contaba, sin ningún reparo, que conocer a Antonio le cambió la vida ya que pasó de no saber que hacer con su vida (muchos se sentirán identificados con esto) a ser fiel amante de la cocina (otros tantos también se sentirán identificados con esto).

María José fue la encargada de contarnos la historia del plato más emblemático de Antonio Romero, “El Piripi”. La idea de este plato nació tras un viaje a Alicante donde fueron a comer al bar de un amigo llamado Piripi, allí servían el famoso montadito con bacon, cochinillo, tomate y mahonesa. En honor a ellos decidieron reinventarlo en su bodeguita y ponerle el nombre del bar que le dio origen “Piripi”.
Y así es como nació una estrella de la gastronomía sevillana, receta que hasta las franquicias más famosas han decidido copiar con descaro.
Y ahora que sabes la historia podrás hacerte el interesante cuando vayas con tus amigos a tomarte un vino con un Piripi a la bodeguita Antonio Romero. De nada